En la actualidad con el incremento de casos de obesidad y sobrepeso a nivel mundial, se ha incrementado a su vez los casos de Diabetes Mellitus, así como la incidencia por causas hereditarias; razón por la cual es importante informarnos tanto para prevenirla o aprender a tratarla y mantener una mejor calidad de vida, pues si esta patología se trata de manera adecuada desde su detección, el paciente podrá tener una vida normal.

La Diabetes Mellitus es un grupo de enfermedades metabólicas, las cuales se caracterizan por hiperglucemia, es decir un alto nivel de azúcar en la sangre; la cual es resultado de defectos en la secreción de insulina por parte del páncreas, la acción de la insulina en las células del organismo o ambas(1). La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Diabetes (IDF) estiman que en este momento el número de pacientes diabéticos en el mundo se sitúa entre 194 y 246 millones, y debería aumentar hasta entre 333 y 380 millones de individuos en 2025.

(2)La hiperglucemia de la diabetes está relacionada con daño a largo plazo, disfunción e insuficiencia de distintos órganos, como ojos, riñones, nervios, corazón y vasos sanguíneos. La Diabetes Mellitus se divide en varios tipos, tipo 1, tipo 2, Diabetes Mellitus Gestacional, entre otros. La diabetes tipo 2, corresponde al 90% de los casos de la enfermedad, y está afectada especialmente por factores genéticos y ambientales.(1)

Los pacientes con diabetes, deben de mantener sus niveles de azúcar en sangre (glicemia) dentro de los rangos normales, y es suma importancia realizar de manera individualizada el plan de nutrición con base en los hábitos de alimentación y las metas de glucosa y lípidos.

Existen alimentos que se deben de vigilar su cantidad en cada tiempo de comida para tratar de mantener dentro de los rangos normales la glicemia, pues son fuente de un macronutriente que se llama carbohidrato. Los carbohidratos una vez de inferidos se transforman en glucosa en el torrente sanguíneo. Los alimentos fuente de este nutriente son: los almidones, las frutas, la leche, las verduras harinosas y las no harinosas, así como los azúcares simples como las jaleas y productos a base de sacarosa.

La sacarosa y los alimentos fuente de esta, deben ser sustituidos por otros carbohidratos gramo por gramo. La fructosa dietética produce una elevación más pequeña de la glucosa en el plasma que cantidades igual de calóricas de sacarosa, sin embargo tiene efectos adversos potenciales del consumo de grandes cantidades de fructosa en los niveles de colesterol sérico y colesterol LDL, por tanto esta no tiene ninguna ventaja general como agente edulcorante en la dieta diabética. Cuando la fructosa se presenta en forma natural en frutas y verduras, si se deben de consumir pero de forma moderada.(1)

Como se mencionó anteriormente, en los planes de nutrición de los pacientes diabéticos se debe de controlar la cantidad de azúcares simples, es por ello que se han creado opciones saludables dulces, pero sin calorías y con efectos benéficos naturales, los cuales pertenecen al grupo de los edulcorantes naturales, como por ejemplo la Stevia.

El edulcorante natural Stevia presenta una acción hipoglicemiante en pacientes que presentan hiperglicemia; es probable que la presencia de Steviósidos ha producido docenas de reportes empíricos y reportes semicontrolados de la acción hipoglicémica, los Paraguayos dicen que Stevia ayuda en casos de hiperglicemia y diabetes por que este nutre al páncreas y así ayuda a restablecer la función pancreática normal, también se puede encontrar esta acción en reportes clínicos semi-controlados. Según Oviedo y col. reportaron la caída en un 35% del nivel normal de azúcar luego de 6 a 8 horas de la ingestión de extracto de hojas de Stevia.(3)

Similares avances han sido reportados en estudios realizados en humanos y animales de experimentación por otros investigadores (4-5), este tipo de resultados han conducido a los médicos Paraguayos a prescribir té de hojas de Stevia para el tratamiento de la diabetes (6), similarmente en Brasil, el té de Stevia y las cápsulas de Stevia están oficialmente aprobados para venta para el tratamiento de la diabetes. (7)

Sin embargo, es importante notar que Stevia no baja los niveles de glucosa sanguínea en sujetos normales. En un estudio, se dio de beber extracto crudo de hojas a ratas por 56 días a razón de 0.5 a 1 gramo de extracto por día. Estos procedimientos fueron replicados por otros equipos de investigadores (8-9), ningún grupo observó una acción hipoglicémica. Similares resultados negativos fueron reportados por otros observadores. (10)

Recientemente los científicos Jeppesen y Gregersen han encontrado que los Steviósidos estimulan la secreción de insulina directamente en las células beta del páncreas, ello demuestra que los Steviósidos pueden tener un rol importante como agentes antihiperglicémicos en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2. (11)

Además Stevia es un buen sustituto de origen natural, completamente seguro para los diabéticos. Es 100% natural, en muchas partes se cultiva orgánicamente y sin pesticidas, es de 250 a 300 veces más dulce que el azúcar (12), soluble en agua fría o caliente, sin nutrientes, sin calorías, se puede hornear, es estable a los 200°C, no se fermenta, ha demostrado retardar el crecimiento de bacterias sobre los dientes y efectos anti-caries no crea placa dental (13), y además no tiene efectos tóxicos.

Con las investigaciones actuales se han de crear aun más productos a base de este increíble edulcorante natural, cuyo dulzor se puede disfrutar ayudando a su vez a mantener la salud con otros aspectos.