Los índices de obesidad a nivel mundial se han incrementado, casi duplicado desde la década de los 80´s. En el año 2008 más de 1400 millones de adultos, de 20 años o más tenían sobrepeso. De ellos, más de 200 millones eran hombres y 300 millones eran mujeres adultos. Así mismo, 40 millones de niños menores de cinco años tenían sobre peso o eran obesos en 2012.

Las causas del sobrepeso y la obesidad son bastante complejas y son varios los factores que influyen, pero los factores que más aportan son la inactividad física debido al sedentarismo y la gran ingesta de alimentos con altas calorías, alto contenido de grasa y azúcar añadido. Dentro de la ingesta de azucares añadidos tenemos desde el azúcar, jarabes de maíz, y los derivados de la fructosa. La distinción es que los azúcares que se han añadido a los alimentos están por fuera de los niveles que generalmente encontramos en los productos vegetales o frutas. Se ha demostrado que el consumo de azúcares añadidos aporta una medida del 16% de calorías en la dieta de los estadounidenses y se ha relacionado con el aumento de peso y efectos adversos en el control glucémico.

Las guías alimentarias y dietas recomendaban reducir el número de calorías consumidas mediante el consumo de alimentos y bebidas que no tengan o que sean bajos en azúcares añadidos. En marzo de 2014, la Organización Mundial de la Salud propuso un proyecto de directrices que reducía las recomendaciones consumo de azúcar, de una ingesta diaria de calorías de un 10% a un 5%. Dentro de las estrategias para lograr esta reducción, está el uso de endulzantes no nutritivos como la Stevia.

¿Pero, cuantas calorías reducimos consumiendo Stevia?

Para quienes intentan controlar el peso, la Stevia proporciona de forma natural una reducción de calorías sin tener que renunciar al dulce sabor. Sustituir solo 25 g (unas seis cucharaditas) de azúcar supone una reducción de 100 Kilocalorías. Aunque puedan parecer insignificantes este cambio del 5% en la reducción se acumula en el tiempo si se hace a diario. Mejores resultados se logran si se sustituye completamente el uso de cualquier azúcar añadido.
Actualmente es posible encontrar más alimentos endulzados con Stevia o alimentos a base de Stevia en el mercado, Punto Natural Zamora Prieto SAS tiene en su portafolio de productos desarrollados y por desarrollar tés, refrescos, zumos, yogures, leche de soya, productos horneados, barras de cereales, bebidas alcohólicas, chicles, cereales, aliños para ensaladas, golosinas y endulzantes de meso. Entre el año 2009 y 2013, se han producido en el mundo un aumento del 58% en cientos de nuevos productos disponibles con Stevia.
Debido a que las políticas alimentarias de rotulado y etiquetado varían en todo el mundo, la Stevia puede figurar de formas diferente en las etiquetas de información nutricional, sin embargo asegúrese que diga algo similar a: Extracto de Stevia, glucósidos de Steviol, extracto de hoja de Stevia, Rebaudiosida A o Reb A.
Sustituir los endulzantes ricos en calorías por edulcorantes hipocalóricos o sin calorías como la Stevia, puede ayudar a controlar el consumo de calorías, y producir pérdida de peso. En un análisis de 15 ensayos controlados aleatoriamente ECA los investigadores examinaron la relación entre los edulcorantes hipocalóricos y el peso y la composición corporal. Los resultados indicaron que en estos endulzantes reducían el peso corporal, el índice de masa corporal, la masa adiposa y el perímetro de cintura. (3)
En otro estudio a 19 sujetos con peso saludable y 12 sujetos obesos se les dieron precargas que contenían Stevia, aspartame, y sacarosa ante de la comida y la cena durante tres días diferente de ensayo de alimentos. Se observaron los niveles de hambre y saciedad antes y después de cada comida y cada hora durante todas las tardes. Así mismo se tomaron muestras de sangre a los participantes inmediatamente antes y 20 minutos después de la precarga de la comida. Los resultados mostraron que a pesar de la diferencia de calorías en la precarga, los sujetos no las compensaban comiendo más en el alguno de las comidas cuando consumían Stevia y aspartame, en comparación con la sacarosa. Los informes de los mismos participantes sobre los niveles de hambre y saciedad tampoco variaban según la enfermedad. Las precargas de Stevia reducían considerablemente los niveles de glucosa postprandial, frente a las precargas de sacarosa, y los niveles de insulina postprandial, frete a las precargas de aspartame y sacarosa. Los participantes no las compensaron comiendo más ni en las comidas ni en las cenas mostraron niveles de saciedad similares cuando consumían Stevia o aspartame, en comparación con la sacarosa. De la misma manera, las precargas de Stevia reducían los niveles de glucosa e insulina postprandiales, sugiriendo que la Stevia podría ser beneficiosa para la regulación de la glucosa.

Referencias:

  1. World Health Organization: Obesity and Overweight http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/en/ Accessed on October 15 th, 2014.
  2. Center for Disease Control and Prevention. Causes and consequences of obesity: what causes overweight and obesity? http:// www.cdc.gov/obesity/adult/ causes/index.
  3. Miller P, Pere V. Low calorie sweeteners and body weight and composition: a Meta-analysis of randomized controlled trials and prospective cohort studies. Am J Clin Nutr. 2014; 100 (3):765-777.